Al parecer los temas legales nos animan más al debate que los relacionados con el día a día de la educación de nuestros hijos y su seguridad en Internet. Bueno, en realidad están íntimamente ligados. En nuestro último post nos hacíamos eco de la iniciativa legislativa de una senadora de California para limitar que se publique en Internet información personal de los usuarios, estableciendo que las redes sociales no puedan publicar informaciones, como direcciones físicas o números telefónicos particulares de los usuarios. El debate generado ha tenido repercusión en Twitter, Facebook, Linkedin y otras redes sociales. Desde danba no alegramos de fomentar el debate.
Hoy queremos ahondar en los temas legales y fijarnos en un aspecto de Internet que muchas veces dejamos de lado. La utilización de palabras en los dominios de Internet. A principios de mes Turquía sorprendía a propios y extraños con una curiosa noticia. La Autoridad de Telecomunicaciones Turca (TIB)
comunicaba que quedaban prohibidas palabras como historia, animal, rubia, crujiente, falda, adolescente, colegiala y muy gordo, en sus equivalentes en turco, y ya no se podrán utilizar para registrar un dominio en Internet. En total 138 palabras proscritas a partir de ahora en la red de redes turca.
¿Atenta esta medida a la libertad de expresión?. ¿ Censura, riesgo de que cientos o miles de dominios queden bloqueados?. El anuncio ha suscitado una vez más el debate sobre cuál debe ser el papel que desempeñan los legisladores a la hora de acercarse al fenómeno Internet.
“No tienen autoridad para prohibir estos dominios”, aseguraba Mustafa Akgül, presidente de la asociación de internet INETD.
El caso es que la TIB amenzaba con “sanciones penales” a los proveedores que no cumplieran con esta “obligación”. Días más tarde, ante la avalancha de protestas públicas, la TIB aseguró que se trataba meramente de una “circular informativa”, pero no la retiró.
En la lista figuran numerosos términos de connotación evidente: pene, vagina, sexo, tetas, culo, anal, masturbación, homosexual, lesbiana… y sus equivalentes en inglés y en lenguaje vulgar. Pero también otros mucho menos específicos como pecho, bragas, caliente, oral, adulto, estudiante, animal…
El motivo oficial es proteger la moral pública: el correo de la TIB cita profusamente diversas leyes sobre la protección de la infancia y la juventud. ¿Estamos de acuerdo?
